Aunque me siento
reconfortado por la respuesta del Defensor del Pueblo. Pero principalmente
por la del Presidente del Gobierno en particular y en general del
Gabinete de la Presidencia pues entiendo que me dan la razón.
Aunque me siento
reconfortado por la respuesta del Defensor del Pueblo. Pero principalmente
por la del Presidente del Gobierno en particular y en general del
Gabinete de la Presidencia pues entiendo que me dan la razón.
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por la del Presidente del Gobierno en particular y en general del
Gabinete de la Presidencia pues entiendo que me dan la razón.
Aunque me siento
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Aunque me siento
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por la del Presidente del Gobierno en particular y en general del
Gabinete de la Presidencia pues entiendo que me dan la razón.
Entrevista de Eduardo
Mazo a Manuel Sánchez Montalbán
- ¿Por qué corrompe siempre el
poder?
- Porque convoca el triste riesgo de
ser más que nadie.
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Ateos, Ateismo, Bus Ateo, Autobus.- ¿ Existe Dios?
Otras aportaciones
Artículo principal:
Dios
Artículo principal:
Deidad
Artículo principal:
Ontología
En la cultura occidental, desde la Edad Media, el término «dios»
normalmente se refiere a un concepto
monoteísta de un
ser
supremo, diferente de cualquier otro ser. El
teísmo
clásico afirma que Dios posee toda posible
perfección, incluyendo cualidades tales como la
omnisciencia, la
omnipotencia, y la total
benevolencia. Por supuesto que esta definición no es la única
posible definición de Dios. Otros enfoques filosóficos, lógicamente,
toman una simple definición de Dios como «motor
inmóvil» o «causa
incausada»,[3]
o «el creador definitivo»[4]
o «un ser superior al cual nada puede ser concebido»[5]
a partir de lo cual se pueden decucir sus propieades clásicas.[6]
Por el contrario, el
panteísmo no cree en un Dios personal. Por ejemplo,
Spinoza y sus seguidores filosóficos (por ejemplo,
Einstein) utilizan el término «Dios» en un sentido filosófico
particular, para significar, aproximadamente, la
sustancia o
principios esenciales de la
naturaleza.[7]
En la rama del
hinduismo denominada
advaita vedanta, la realidad se considera en última instancia un
único ser, ajeno a la cualidades y al cambio, llamado
nirguna Brahman (‘Bráhman sin cualidades’), que se supone más
allá de la comprensión humana ordinaria; siendo el mundo que
normalmente percibimos, compuesto de pluralidad de objetos,
provocado por las consecuencias de nuestras acciones. La filosofía
advaita introduce el concepto de
saguna Brahman (‘Bráhman con cualidades’) o
Ishvará como una manera de referirse a ese Brahman ante el
pueblo.[8]
A este Ishvará sí se le atribuyen cualidades tales como la
omnisciencia, la omnipotencia y la benevolencia.
Las religiones
politeístas utilizan la palabra «dios» para múltiples seres con
diversos grados de poder y habilidades, que en relatos como los de
la
mitología grecorromana (Homero,
Hesíodo,
Virgilio,
Ovidio)
aparecen
antropomorfizados, con vicios y virtudes humanas (luchando,
engañando, discutiendo, etc.).
¿Se puede demostrar la
existencia de Dios?
Dentro de las posturas
Teístas a favor de ello, el
Catecismo de la Iglesia Católica, siguiendo la tradición
tomista y la definición dogmática del
Primer Concilio Vaticano, postulan que en la doctrina de la
Iglesia Católica, la existencia de Dios ya ha sido racionalmente
demostrada; indicando que las pruebas de la existencia de Dios
estarían presentes en las
Cinco Vías de
santo Tomás de Aquino.
Siguiendo la fe cristiana, los filósofos y teólogos distinguen
dos formas de conocer a Dios:
doctrinas procedentes de
revelaciones especiales que surgen fundamentalmente de la fe
en revelaciones inspiradas por Dios, incluyendo la vida de
Cristo, pero que no pueden ser probadas ni previstas sólo
por la razón, tales como la doctrina de la
Trinidad y de la
Encarnación.
doctrinas procedentes de la
revelación general, es decir exclusivamente de la razón
obteniendo conclusiones basadas en observaciones relativamente
obvias del mundo y de uno mismo.
Muchas otras confesiones cristianas comparten el punto de vista
de que la existencia de Dios puede ser demostrada sin recurrir a la
revelación. Los católicos sostienen que el argumento puede ser
conocido por todos, incluso sin ninguna revelación divina, ya que es
anterior a la cristiandad. San Pablo utilizó este argumento al
insistir en que los paganos no tenían excusa, porque «desde la
creación del mundo, la invisible naturaleza de Dios —es decir, su
poder eterno y divinidad— se han percibido claramente en las cosas
que han sido hechas. (Citado de las sagradas escrituras en
Romanos 1:20).
La carga de la prueba
En el tema de la existencia de Dios, se presenta la
carga de la prueba, la cual corresponde a quienes la afirman; ya
que la exigencia contraria (pedir probar la inexistencia de dios),
sería una imposibilidad
lógica,
que en terminología jurídica se denominan
prueba diabólica. Querer pedir o demostrar la
inexistencia de Dios tiene tan poco sentido como querer probar
la inexistencia de cualquier otra cosa. La inexistencia, sin más, no
se puede probar; por lo que decir que no existe pruebas de su
inexistencia, no sería prueba de su existencia.
Argumentos sobre su existencia
El
argumento cosmológico sostiene que hubo una «primera causa»,
o «motor» que es identificado como Dios.
Las cinco vías de
Tomás de Aquino, que aprovecha argumentaciones de
Aristóteles y
Platón, algunas tan compartidas como la quinta, sobre el
orden en el mundo, que llega hasta
Voltaire, a su modo: «Hay Dios, porque no hay reloj sin
relojero».
El
argumento teleológico sostiene que el
orden
del
universo y su
complejidad se explican mejor por referencia a un Dios
Creador (argumento similar al del
creacionismo o el
diseño inteligente contra el
evolucionismo darwinista).[9]
El
argumento ontológico, a diferencia de los demás, es
apriorístico, esto es, se trata de una demostración en la que no
interviene ningún factor de la realidad. Se basa en argumentos
acerca de un «ser mayor que el cual no puede ser pensado». Fue
enunciado por primera vez por
Avicena y
San Anselmo: "Todos, incluso aquellos que niegan la
existencia de Dios, tienen en su mente la noción de Dios; en
efecto, si no la tuvieran, no entenderían lo que dicen cuando
afirman que no existe. Ahora bien, esa noción es la del ser más
alla del cual no cabe ni siquiera concebir algo más perfecto.
Pues bien, ése ser perfectísimo ha de existir necesariamente,
pues, de no ser así, cualquier cosa que existiera sería más
perfecta que Él
y eso sería contradictorio. Por lo tanto, es necesario que Dios
exista." Rechazado por
Averroes,
Hume
y
Kant, entre otros, pero admitido por
Tomás de Aquino,
Descartes,
Gödel y
Hegel, entre otros.
Kant demostró que definir algo incluso como un ser necesario
(Dios), no implica su existencia.
Alvin Plantinga formula este argumento para demostrar que,
si es lógicamente posible para Dios (un ser necesario) existir,
Dios existe.[10]
El
problema cuerpo-mente sugiere que la relación de la
conciencia con la
materia se entiende mejor en términos de la existencia de
Dios.
Los argumentos que sostienen que alguna cualidad física
observada en el universo es de una importancia fundamental y no
un epifenómeno (como la
justicia, la
belleza, el
amor
o la
experiencia religiosa) defienden el
teísmo frente al
materialismo.
El
argumento antrópico sugiere que un hecho básico, como
nuestra propia existencia, se explica mejor por la existencia de
Dios.
El argumento moral sostiene que la existencia objetiva de la
moralidad depende de la existencia de Dios.
El argumento trascendental sugiere que
lógica,
ciencia,
ética,
y otras cosas que son tomadas en serio, dejarían de ser tomadas
en serio o perderían sentido en ausencia de Dios; y que en
última instancia, los argumentos ateos deben refutarse a sí
mismos si se insiste con rigurosa coherencia.
La doctrina de la voluntad de creer del filósofo
pragmático
William James es un intento de demostrar a Dios, mostrando
que la aprobación del teísmo como una hipótesis «funciona» en la
vida de un creyente. Esta doctrina depende en gran medida de la
teoría pragmática de la verdad de James, donde las creencias son
probadas por la forma en que funcionan después de que son
adoptadas, en vez de por pruebas anteriores a la conversión (una
forma del
método hipotético deductivo).
Argumentos basados en la reivindicación de
milagros específicos atribuidos a Dios asociados con
acontecimientos o personajes históricos.
El argumento del consenso universal: la creencia en Dios o
en el mundo sobrenatural arranca del
paleolítico (suelen interpretarse de ese modo distintas
manifestaciones espirituales de la
cultura material, desde los rituales de
enterramiento hasta el
arte paleolítico) y llega hasta hoy mismo (se han calculado
cifras de más del 80% de la población mundial como creyente en
alguna religión).
Argumentos en contra de
la creencia en Dios
Cada uno de los siguientes argumentos tiene por objeto mostrar
que las características que describen y/o definen a Dios (o dioses),
posiblemente no existen (al carecer intrínsecamente de sentido, ser
contradictorio, o estar en contradicción con hechos científicos
o históricos conocidos), o que no hay suficientes razones para creer
en él o ellos. No obstante, algunos de estos razonamientos se
refieren a una definición específica de Dios; ya que no todas las
religiones definen a Dios de igual forma.
Argumentos empíricos
Los argumentos
empíricos dependen de datos empíricos para demostrar sus
conclusiones.
El
argumento de la inconsistencia de las revelaciones se opone
a la existencia de la deidad llamada de Dios, tal como se
describe en los
libros sagrados (tales como el
Tanaj
judío, la
Biblia cristiana o el
Corán
islámico) mediante la identificación de contradicciones
aparentes entre las distintas escrituras, dentro de una misma
escritura, o entre la escritura y los hechos conocidos. Para ser
eficaz, este argumento requiere el de la
inerrancia bíblica o la confrontación el registro de la
escritura con el Dios que esta describe.
El
problema del mal se opone a la existencia de un Dios que es
al mismo tiempo
omnipotente y
omnibenevolente argumentando que ese Dios no debe permitir
la existencia de
mal o
sufrimiento. La respuesta teísta se da con la
teodicea.
El
argumento del mal diseño se opone a la idea de que Dios creó
la vida sobre la base de que existen múltiples ejemplos
biológicos que parecen exhibir un mal diseño, o más bien la
evidencia de una
adaptación como consecuencia de la
evolución biológica regulada por la
selección natural y no resultado del
creacionismo o de un
diseño inteligente. Se opone al argumento teleológico y a
esas teorías.
El
argumento del incrédulo se opone a la existencia de un Dios
omnipotente que quiera que los seres humanos crean en él, ya que
la simple existencia de seres humanos que no lo hacen, demuestra
su incapacidad de lograrlo. Esta es la aplicación empírica (dado
que la existencia de incrédulos es un hecho observable) de una
paradoja lógica denominada
Paradoja de Russell o del barbero, que puede expresarse
también en términos aparentemente teológicos: «Si el Dios
omnipotente existe, ¿podría crear un peso tan pesado que ni él
pudiera levantar? Tanto si puede como si no puede, no existiría
un Dios omnipotente». Realmente,
Bertrand Russell no buscaba ninguna trascendencia teológica
o atea a su paradoja, sino que la usó como ejemplo de
contradicción o
reducción al absurdo de la
teoría de conjuntos de
Cantor y
Frege.[11]
El argumento de
parsimonia (o aplicación del principio de la
navaja de Occam) sostiene que, dado que teorías naturales
(es decir, que no recurren a lo
sobrenatural) explican adecuadamente el desarrollo de la
religión y la creencia en los dioses,[12]
la existencia real de tales agentes sobrenaturales es superflua
y puede prescindirse de ella a no ser que se demuestre su
necesidad para la explicación del fenómeno religioso.
Véase también:
Argumentos ateístas
Conclusiones
Las conclusiones sobre la existencia de Dios se dividen en
numerosos ejes, dependerá de la persona y sus creencias, y de su
pertenencia dentro de una gran variedad de clasificaciones
perpendiculares. Así, el
teísmo
y el
ateísmo hacen referencia a la creencia en favor o en contra de
la existencia de Dios; mientras que el
agnosticismo hace referencia a la posibilidad de conocer la
existencia de Dios, y el
apateísmo hace referencia a las creencias sobre la coherencia
conceptual de Dios.
La negación de Dios tiene un significado y trasfondo sorprendente
para muchos. Lo siguiente lo afirmó
Rollo May:
“La religión verdadera, a saber, una afirmación fundamental del
significado de la vida, es algo sin lo cual ninguna criatura
humana puede ser saludable respecto a personalidad. . . . ¿Qué
le sucede a la salud mental cuando está ausente este significado
que la religión proporciona? En otras palabras, ¿qué efecto
tiene el ateísmo en la personalidad? . . . Me ha causado alarma
el hecho de que prácticamente todo ateo genuino con quien he
tratado ha exhibido inequívocas tendencias neuróticas.”
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Si alguien consiguiera demostrarme
la existencia de Dios , de un Dios parecido al de las religiones
monoteístas, me haría el hombre más feliz del universo. Y yo, a cambio de
esta felicidad, en agradecimiento, me convertiría en su esclavo. Daría mi
vida por él y por él, yo ...: humillado y servil cual buen esclavo, me
encantaría complacerle y obedecerle en todos cuantos caprichos o
arbitrariedades se le antojara mandarme . O humillarme.
¿ Es Dios un hijo de puta ? Una muestra más de
la incongruencias de lo que predica la Iglesia católica : incongruencias que no
demuestran que Dios no existe pero sí que hay algo que no encaja.
Supongamos un pederasta que durante toda su
larga vida viola niños pequeños, roba, estafa, un perfecto sinvergüenza: se ríe
de las personas y se aprovecha de ellas, pues para él no alcanzan la categoría
de ratas; sin embargo, instantes antes de morir se confiesa ante un cura y el
temor a la muerte le hace arrepentirse de sus pecados.
En cambio, otro hombre cumple naturalmente con
los mandamientos de la Iglesia, no porque crea en ella, sino por propio impulso
natural. Si bien no creo que esto sea posible,
tal como afirmo
en varias partes de esta web,
supongamos que así hubiera actuado a lo largo de toda su vida. Pero
quince minutos antes de morir se siente solo, recuerda a una chica que conoció
hace muchos años y se masturba durante cinco minutos mientras la recuerda.
Pregunta: ¿ el primer hombre irá al Cielo y el
segundo al Infierno durante toda la eternidad, es decir, durante trillones,
trillones y trillones de años, el uno por una falta cometida en unos minutos y
al otro a cambio de una cobarde confesión se le perdonarán los abusos cometidos
a lo largo de toda su vida ?
¿ Tan mal quieren a Dios para imaginarlo tan
hijo de puta, o Hijo de puta?