Aunque me siento
reconfortado por la respuesta del Defensor del Pueblo. Pero principalmente
por la del Presidente del Gobierno en particular y en general del
Gabinete de la Presidencia pues entiendo que me dan la razón.
Aunque me siento
reconfortado por la respuesta del Defensor del Pueblo. Pero principalmente
por la del Presidente del Gobierno en particular y en general del
Gabinete de la Presidencia pues entiendo que me dan la razón.
Aunque me siento
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por la del Presidente del Gobierno en particular y en general del
Gabinete de la Presidencia pues entiendo que me dan la razón.
Aunque me siento
reconfortado por la respuesta del Defensor del Pueblo. Pero principalmente
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Gabinete de la Presidencia pues entiendo que me dan la razón.
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por la del Presidente del Gobierno en particular y en general del
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Aunque me siento
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Aunque me siento
reconfortado por la respuesta del Defensor del Pueblo. Pero principalmente
por la del Presidente del Gobierno en particular y en general del
Gabinete de la Presidencia pues entiendo que me dan la razón.
Entrevista de Eduardo
Mazo a Manuel Sánchez Montalbán
- ¿Por qué corrompe siempre el
poder?
- Porque convoca el triste riesgo de
ser más que nadie.
EL
RACIONALISMO. LA UNIDAD DE LA CIENCIA Y LA NECESIDAD DE UN MÉTODO.
por Descartes (1596-1650)
Antes de la aparición de las ideas de Descartes y su racionalismo, la
comprensión filosófica de la Naturaleza y el hombre desde la Edad Media , se
basaba en las categorías Platónico-Aristotélicas
de las que se sirvió el cristianismo para combinar el pensamiento religioso
con el racional. Con el
Renacimiento, el cambio en los horizontes del pensamiento filosófico y
científico se hace latente y se produce un enfrentamiento con la línea de
pensamiento escolástico, que ha quedado relegada al quedar cortas sus miras
ante los nuevos problemas inquisitivos a los que se enfrenta la humanidad.
Se pone en duda la autoridad académica y eclesiástica, el sentido común y
los datos de los sentidos. Se hace necesaria la búsqueda de la verdad por
medio de la investigación, así como por un
método demostrativo,
eliminando las fuentes de error y subjetivizaciones, y de forma constructiva
descubrir la esencia de las cosas a partir de la experiencia. Tomando como
modelo científico las matemáticas con su sistema axiomático y su método
hipotético-deductivo. Descartes va a intentar un camino de seguridad en
medio de la duda. Testigo de la crisis del saber oficial, llega a la
conclusión de que ha de renovar la filosofía. Los métodos existentes solo
llevan a la controversia entre los hombres, sus razonamientos habituales y
difíciles nos llevan al convencimiento íntimo de la verdad, se introduce la
duda. Busca un método por el cual la mente capte no sólo la verdad, sino la
certeza de que no puede ser de otra manera. Este método lo encuentra en los
geómetras, e intenta aplicarlo a la filosofía, un método que le permite
llegar a conclusiones ciertas y no meramente probables. Con el auge de las
ciencias empíricas (experiencia), sobre todo con las Matemáticas, como
modelo científico de certeza y exactitud, la Filosofía intenta aplicar un
método filosófico que pueda generar verdad y certeza. ¿Es posible que la
Filosofía pueda tener un método que le lleve a la certeza, lo mismo que la
Matemáticas?. El racionalismo es una búsqueda incansable de esa seguridad.
Descartes nace en 1596 y muere en 1650, su filosofía se desarrolla a lo
largo del siglo XVII, es la época del absolutismo, la Contrarreforma y el
triunfo definitivo de la nueva ciencia. Para Descartes el buen sentido o
razón es la facultad de juzgar bien y de distinguir lo verdadero de lo falso
y según él, es por naturaleza igual en todos los hombres. La diversidad de
opiniones no procede de que unos sean más racionales que otros, sino tan
sólo de que dirigimos nuestros pensamientos por caminos distintos, y no
consideremos las mismas cosas. La razón nos hace hombres y nos distingue de
los animales; la razón, en cada uno de nosotros permanece entera, pues según
las doctrinas escolásticas: " Sólo hay de más o de menos en cada unos de
nosotros los accidentes, como color de pelo o piel, etc.. y no en las formas
o naturaleza de los individuos" . Descartes, siempre ha seguido por caminos
que le han conducido a formar un método que le permita aumentar gradualmente
su conocimiento y progresar en la investigación de la verdad. " Me gustaría
dar a conocer estos caminos para que todos juzguen y así aprender de las
críticas emitidas sobre mi método " . Tras su paso por el colegio y la
opinión que de las distintas asignaturas tiene, son las Matemáticas, por su
certeza y evidencia de sus razones, la asignatura favorita. En sus viajes,
para conocer el " Libro del Mundo ", estudia las costumbres de los hombres
sin encontrar nada seguro, hallando tanta diversidad como la que había
advertido entre los filósofos. Decía: " Aprendí a no creer con demasiada
seguridad en las cosas, que sólo el ejemplo y la costumbre me habían
persuadido; y así me libré poco a poco de muchos errores que pueden ofuscar
nuestra ( mente ) luz natural y hacernos menos capaces de comprender la
razón ". Tras años de viaje buscando experiencias, decide estudiarse así
mismo, y emplear todas las fuerzas de su espíritu en la elección del camino
que debía seguir. Estando en Alemania durante la guerra de los 30 años, se
le ocurrió considerar que muchas veces sucede no hay tanta perfección en las
obras de varios trozos hechos por diferentes maestros, como en aquéllas en
que uno sólo ha trabajado.
En lo tocante a las opiniones que había aceptado hasta entonces, lo mejor
era acometer de una vez la empresa de abandonarlas para sustituirlas por
otras mejores o aceptarlas de nuevo cuando las hubiese sometido al juicio de
la razón. Decide construir su vida sobre nuevos principios en lugar de
apoyarse en los viejos cimientos aprendidos en la juventud.
La duda metódica y la creación
de una filosofía."MORE MATHEMATICO ":
Descartes, duda de todas las opiniones que había aceptado hasta ese momento
como buenas; las abandona y tras someterlas al juicio de la razón las
sustituye o las acepta de nuevo. Tiene que buscar un nuevo método, piensa en
los estudios que realizó de joven: Lógica, Matemática y Álgebra. Tras
estudiarlos a fondo ve en estas artes o ciencias, muchas imperfecciones, lo
que le lleva a pensar en buscar otro método que, reuniendo la ventaja de
estos tres, estuviese libre de sus defectos. Este método logrará una
verdadera certeza evitando raciocinios largos: será a base de razonamientos
intuitivos y concretos, porque en ellos es imposible el error. Ha de haber
orden, sencillez y claridad. Las reglas del método son:
· INTUICIÓN No admitir como verdadera cosa alguna, sin conocer con
evidencia que el lo era y evitando la precipitación y la prevención. Lo
evidente es lo que no puede ponerse en duda.
· ANÁLISIS Dividir cada una de las dificultades en tantas partes
como fuese posible o requiriese su solución hasta alcanzar los elementos
simples.
· SÍNTESIS Conducir ordenadamente los pensamientos, comenzar por los
objetos más simples y más fáciles de conocer, para que poco a poco
podamos ascender hasta el conocimiento de los más compuestos.
· EVIDENCIA Hacer de todo enumeraciones completas para no omitir
nada, como una cadena, cada eslabón tiene que estar perfecto, uno sólo
imperfecto implica la debilidad de toda la cadena.
Descartes, toma las Matemáticas como modelo de
conocimiento cierto y evidente y extiende en método y modelo matemático a
toda la esfera del conocimiento humano. Comienza sus investigaciones por las
cosas más simples de las matemáticas, como entrenamiento para acostumbrar al
espíritu a alimentarse con verdades. Tomó lo mejor del análisis geométrico y
del álgebra, escogiendo la línea como símbolo de toda magnitud por su
sencillez. En poco tiempo, Descartes, domina esas dos ciencias, comenzando
siempre por las cosas más sencillas y generales y haciendo de cada verdad
que descubría una regla, que le servía a la vez para hallar otras. No sólo
descubrió cuestiones que en otros tiempos juzgó difíciles, sino que podía
determinar por que medios y hasta que punto era posible resolver lo que
ignoraba. En Matemáticas sólo hay una verdad en cada cosa, el que la halla
sabe acerca de ella todo lo que se puede saber. Disfruta de las matemáticas,
pues le permite emplear la razón en todo; decide aplicar este método a las
dificultades de las demás ciencias, pero al advertir que todos los
principios de éstas se fundamentan en la filosofía, donde aún no hallaba
ningún acierto, decide ante todo tratar de establecerlas en ella. Esto lo
plantea muy joven y decide, ante todo, aplicarlo cuando adquiera mayor
experiencia y logre desarraigar las malas costumbres de su espíritu y
mejorando el método antes expuesto.
El cogito y el criterio de la verdad. "EGO
COGITO EGO SUM ":
Descartes, deseando encontrar la verdad, rechaza como falso todo aquello en
que pudiera imaginar la menor duda. Así, puesto que los sentidos nos
engañan, quiso suponer que no hay nada que sea tal como ellos nos lo hacen
imaginar; y como hay hombres que se equivocan al razonar, juzgó que estaba
tan expuesto a error como cualquier otro y rechazó como falsos todos los
razonamientos, que antes había tomado por demostraciones. También consideró
que los pensamientos que tenemos cuando estamos despiertos, también pueden
ocurrírsenos estando dormidos, sin que en tal caso sea ninguno verdadero.
Decidió que todas las cosas que hasta entonces habían entrado en su espíritu
no eran más ciertas que las ilusiones de sus sueños. Llegó a la conclusión
de que no existe nada cierto: " La única verdad a la que la duda fortalece
en verdad es a mi propia existencia, pues para ser engañado necesito existir
". Un día encontró la verdad, la existencia del yo pensante: Cogito Ergo
Sum, esto era irrefutable y lo aceptó como el primer principio de su
filosofía. El Cogito es el principio no sólo de su metafísica, sino
también de la física; proporciona el criterio de verdad, que se presente en
forma directa e inmediata al espíritu. El hombre puede fingir que no tiene
cuerpo alguno, pero no puede fingir que no es; el hombre es una sustancia
cuya total esencia o naturaleza es pensar y no necesita para ser, de lugar
alguno ni depende de cosa material. El alma es distinta del cuerpo y más
fácil de conocer que él, y aunque el cuerpo no fuese, el alma no dejaría de
ser cuanto es. Lo que se requiere para que una proporción sea verdadera y
cierta es que la concibamos muy clara y distintamente, al igual que la
proporción Pienso luego soy. Reflexiona pues, que su ser no es
perfecto pues en él está la duda; y hay mayor perfección en conocer que en
dudar. La duda puede alcanzar el contenido del pensamiento, pero no al
pensamiento mismo. Puedo dudar de la existencia de lo que veo, imagino o
pienso, pero no puedo dudar de lo que estoy pensando y que, para pensarlo,
tengo que existir.
La existencia de Dios y del alma humana:
Una vez seguro de la propia existencia, en tanto ser pensante, Descartes,
intenta el segundo gran paso de su metafísica: la demostración de la
existencia de Dios. En vez de apoyar el conocimiento de Dios en el
conocimiento del mundo (que la duda metódica había convertido en algo
problemático), sustenta el mundo en el conocimiento de Dios. Parte de la
única verdad que posee, esto es, la certeza de la propia existencia como
cosa pensante. En los pensamientos hay unos que son como las imágenes de las
cosa y que denomina: Ideas. Entre ellas se distinguen algunas cosas que
parecen haber nacido con nosotros mismos y otras extrañas, de fuera (como la
idea del sol, o de los animales), y otras inventadas por nosotros (sirena,
centauro, etc..), que denomina respectivamente Innatas, Adventicias,
Ficticias. Entre ellas está la idea de Dios (sustancia infinita, eterna,
inmutable, independiente...). Se plantea: ¿Cómo puedo yo, que soy un ser
finito, haber producido la idea de un ser infinito, si lo más no puede
derivarse de lo menos?.... Dios existe por la presencia en nosotros de la
idea de lo perfecto e infinito, pues nosotros que poseemos la idea de lo
perfecto, existimos. Mi existencia no se debe a mí mismo, ni a haber
existido desde siempre, ni a causas menos perfectas que Dios, pero está
claro que existo, que soy una cosa que piensa y tengo la idea de Dios. Mis
padres pueden haber sido tan sólo la causa de mi naturaleza física, pero no
de mi espíritu; cualquiera que ésta sea, ella tendrá que haber recibido su
existencia de si misma o de alguna otra cosa. Si es causa de su propia
existencia, es fácil advertir que se trata de Dios. Dios es pues la causa de
mi existencia, por lo tanto él existe; el llamado argumento ontológico,
viene también a probar la existencia de Dios. Tengo la idea de un ser
sumamente perfecto; su existencia es inseparable en El de su esencia; por
tal razón tan contradictorio sería concebir un ser sumamente perfecto, sin
una de las perfecciones ya que, para él, la existencia es una perfección. En
los tres argumentos expuestos, Descartes intenta probar la existencia de
Dios, partiendo de la propia existencia como un ser pensante, mientras que
la tradición aristotélica-escolástica hacía descansar una de las pruebas más
importantes en la existencia del mundo sensible y en la necesidad de que el
mundo, y el orden que en él advertimos, tengan una causa primera. Descartes
en cambio, encerrado en su propia conciencia tendrá que apoyarse en Dios
para probar la existencia del mundo exterior, invirtiendo por completo el
orden tradicional.
Ética provisional y ciencia
moral:
La ética es una de las partes de la filosofía de Descartes que no desarrolló
en forma definitiva. En el momento en que enunció su ética, no podía
considerarse más que provisional, pues aún no había logrado él ningún saber
firme y seguro, y la ética supone un conocimiento previo del hombre y del
mundo. Esta moral provisional consistía en 3 máximas:
Obedecer las leyes y costumbres de su país.
Conservar la religión enseñada de niño.
Apartarse de la opiniones externas y regirse por las moderadas
Entre varias opiniones acertadas, escoger las moderadas.
Los excesos son malos.
Ser lo más firme posible y resuelto que pudiese en sus acciones y
seguir con tanta constancia en las opiniones más dudosas, una vez
resuelto a ello, como si fueran muy seguras (lo que aconsejaba es que
obligado a actuar de algún modo, muchas veces las acciones de la vida no
admiten demora), escojamos lo que nos parezca y una vez decididos, lo
consideremos como algo seguro, pues la voluntad debe ser firme y
constante en sus resoluciones. Debemos seguir las opiniones más
probables, cuando no podamos discernir las más verdaderas y cuando
ninguna nos resulte más probable, elegiremos una y la pondremos en
práctica. En el orden teórico y el práctico existe una contradicción En
el orden teórico descarta la probabilidad al equipararla con la
falsedad.
Procurar siempre vencerse a si mismo antes que a la fortuna y
alterar sus deseos antes que el orden del mundo. ( Libre albedrío )
Creer que sólo nuestros pensamientos nos pertenecen y dependen de
nuestro libre arbitrio, y no desear los bienes que están fuera de
nosotros, aunque éstos fueran posibles de obtener. Así la pérdida de
ellos no debe producirnos más pena que la de no ser dueños , por ejemplo
de los reinos de China o México. (Máxima que expresa una concepción
conformista de origen estóico) Como conclusión de esta moral repasa las
ocupaciones de los hombres para elegir la mejor, y llegando a la
conclusión que es la suya la mejor: Aplicar la vida al cultivo de la
razón (cosa que consiguió en su vida) y buscar la verdad según el método
prescrito. Las tres máximas precedentes se fundaban sólo en el propósito
de continuar instruyéndose y no conformarse con las verdades ajenas. Una
vez seguro de estas máximas las coloca aparte, juntamente con las
verdades de la fe, a la cuales no somete a la duda metódica, y puede ya
tranquilamente acometer la empresa de deshacerse del resto de sus
opiniones.
"Al examinar después atentamente lo que yo era y ver
que podía fingir que no tenia cuerpo alguno y que no había mundo ni
lugar alguno en el que yo me encontrase, pero que no podía fingir por
ello que yo no fuese, sino al contrario, por lo mismo que pensaba en
dudar de la verdad de las otras cosas que seguía muy cierta y
evidentemente que yo era, mientras que, con sólo dejar de pensar, aunque
todo lo demás que hubiese imaginado hubiera sido verdad, no tenia ya
razón alguna para creer que yo fuese, conocí por ello que yo era una
substancia cuya total esencia o naturaleza es pensar, y que no necesita,
para ser, de lugar alguno ni depende de ninguna cosa material. De manera
que este yo, es decir el alma por la cual soy lo que soy, es enteramente
distinta del cuerpo y hasta es más fácil de conocer que él, y aunque el
cuerpo no fuese, el alma no dejaría de ser cuanto es". DESCARTES:
Discurso del método.
El tema del texto trata sobre la naturaleza del sujeto,
en el mismo podemos encontrar dos partes diferenciadas: Una primera en la
cual Descartes formula hasta " conocí " el criterio de certeza (el Cogito).
Una segunda en la que contrapone la diferenciación entre cuerpo y alma.
(Dualidad cartesiana).
El Cogito:Descartes quiere llegar a distinguir lo verdadero
de lo falso y poder encontrar así el fundamento sólido de la certeza,
que es la idea clara distinta, pero para llegar a la certeza absoluta,
comienza dudando. Duda que tiene cuerpo, ya que si este lo percibe a
través de los sentidos, y si estos no le ofrecen una garantía absoluta
de certeza, no puede admitir la existencia de su cuerpo. Duda también de
la existencia del mundo exterior en el que se encuentra, ya que también
lo percibe a través de los sentidos. Aunque duda de todas las cosas, lo
que sí puede afirmar es que el hecho de dudar le hace pensar, y este
hecho simultáneo le hace afirmarse en el convencimiento de su propia
existencia, pienso, luego existo. Con el Cogito ego sum encuentra
Descartes el principio buscado, la idea clara y distinta. La base firme
para construir todo el edificio de la filosofía, la gran base que va a
servir de fundamento para deducir todas las demás verdades.
Dualismo cartesiano: Con las afirmaciones de la 2ª parte del
texto, Descartes nos va a descubrir la dualidad entre cuerpo y alma.
Para Descartes existen tres substancias en la realidad:
Substancia pensante. (El alma).
Substancia extensa. (El cuerpo).
Substancia infinita. (Dios).
Nos dice en el texto: "..conocí que yo era una
substancia cuya total esencia o naturaleza era pensar ", se refiera a la
substancia pensante, que es el yo o alma humana y cuya única naturaleza
es el pensamiento, y que "..este yo es enteramente distinto del cuerpo
", es decir distinto de la materia extensa, la cual sólo se puede
conocer a través de los sentidos. Por lo tanto nos encontramos aquí ante
la dualidad cartesiana, ya que el autor afirma que el alma es totalmente
independiente del cuerpo, y es el alma quién da identidad al sujeto
pensante y no el cuerpo. Según Descartes, el cuerpo es corrompible y el
alma no, pues defiende la tesis de la inmortalidad del alma, pues donde
dice "..y aunque el cuerpo no fuese, el alma no dejaría de ser cuanto es
". Pues aunque cuerpo y alma están unidos, esta unión es meramente
accidental y tras la muerte del cuerpo, el alma seguirá existiendo.
Contexto histórico:
Es el momento del Absolutismo regio, predomina el método experimental,
propio de las Matemáticas; es un momento crítico de cambio de mentalidades:
se va imponiendo el rigor de la Ciencia, y se quiere dotar de ese rigor a la
Filosofía, que carecía de esa exactitud. Descartes pretende una Filosofía
absoluta, con todo el rigor científico de las matemáticas, cuya validez
fuese universal. Contexto filosófico:
Es el momento del Racionalismo, como fruto del siglo anterior del
Renacimiento: triunfo de la
razón sobre la Fe y demás creencias. Se emplea la duda metódica, como
instrumento para descubrir la verdad; se intenta un modelo matemático y
científico. Es el hito histórico de la invención del Cogito.
"Después de esto consideré en general, lo que se
requiere para que una proposición sea verdadera y cierta; pues ya que
acababa de encontrar una que sabía que lo era, pensé que debía saber
también en que consistía esa certeza. Y habiendo notado que la
proposición pienso, luego soy, no hay nada que me asegure que
digo la verdad, sino que veo muy claramente que para pensar es preciso
ser, juzgué que podía admitir como regla general que las cosas que
concebimos muy clara y distintamente son todas verdaderas, pero que sólo
hay alguna dificultad en advertir cuáles son las que concebimos
distintamente". (Descartes. Discurso del Método)
Nota.- Para profundizar en estas u otras
cuestiones análogas muestro la obra de mi eximio paisano
Josep Ferrater i
Mora,
"Diccionario de Filosofía", obra aún incomparable pese a los muchos años
transcurridos desde su primera publicación.
Hobbes
El hombre
un lobo
para el hombre
Transmutación de todos los valores
(
Nietzsche)
:
predicamos una imposible moral judeo-cristiana-socialista-comunista, pero
vivimos de acuerdo con la única moral posible, la Ley de la
Jungla. Porque la primera es una utopía, absurda por impracticable,
por ser contraria a las leyes de la vida, tal como nos enseña la
Biología. Y esta impracticabilidad causa frustración y sentimiento
de culpa
( I)
en todos los que hemos fracasado al intentar practicarla. Como
ocurriría con una moral contraria a la ley de la gravedad
(I)
La imposibilidad
de cumplir fielmente una moral que existe desde hace dos mil años, unos
preceptos morales que creemos que las demás personas son capaces de cumplir
sinceramente, nos induce a pensar que si a nosotros nos resulta imposible es
por alguna corrupción insuperable en el fondo más íntimo de nuestro ser. Por lo que nos refugiamos en la hipocresía, la mentira, el
engaño, para que las demás personas no adviertan esta corrupción y no nos
aparten o menosprecien.
Como temía el rey con
los tres hombres burladores que "fizieron vn paño· en
" Libro de los
enxiemplos del conde Lucanor et de Patronio", obra del Infante Don Juan
Manuel (1282-1349)