Aunque me siento
reconfortado por la respuesta del Defensor del Pueblo. Pero principalmente
por la del Presidente del Gobierno en particular y en general del
Gabinete de la Presidencia pues entiendo que me dan la razón.
Aunque me siento
reconfortado por la respuesta del Defensor del Pueblo. Pero principalmente
por la del Presidente del Gobierno en particular y en general del
Gabinete de la Presidencia pues entiendo que me dan la razón.
Aunque me siento
reconfortado por la respuesta del Defensor del Pueblo. Pero principalmente
por la del Presidente del Gobierno en particular y en general del
Gabinete de la Presidencia pues entiendo que me dan la razón.
Aunque me siento
reconfortado por la respuesta del Defensor del Pueblo. Pero principalmente
por la del Presidente del Gobierno en particular y en general del
Gabinete de la Presidencia pues entiendo que me dan la razón.
Aunque me siento
reconfortado por la respuesta del Defensor del Pueblo. Pero principalmente
por la del Presidente del Gobierno en particular y en general del
Gabinete de la Presidencia pues entiendo que me dan la razón.
Aunque me siento
reconfortado por la respuesta del Defensor del Pueblo. Pero principalmente
por la del Presidente del Gobierno en particular y en general del
Gabinete de la Presidencia pues entiendo que me dan la razón.
Entrevista de Eduardo
Mazo a Manuel Sánchez Montalbán
- ¿Por qué corrompe siempre el
poder?
- Porque convoca el triste riesgo de
ser más que nadie.
"Si una joven se
casa sin ser virgen, morirá apedreada" (Deuteronomio 22:20, 21).
"Si un esclavo
está contento
contigo, tomarás un punzón y le horadarás la oreja y te
servirá para siempre. Y lo mismo le harás a tu esclava. (Deuteronomio
15:16-18).
"Si alguien
tiene un hijo rebelde que no obedece ni escucha cuando lo corrigen, lo
sacarán de la ciudad y todo el pueblo lo apedreará hasta que muera"
(Deuteronomio 21:18-21).
"El que tenga
los testículos aplastados o el pene mutilado no será admitido en la
asamblea de Yavé. Tampoco el mestizo hasta la décima generación"
(Deuteronomio 23:1, 2).
"Si un hombre
yace con otro, los dos morirán" (Levítico 20:13).
"Si un hombre
toma a una mujer y a la madre de la mujer, se les quemará a los tres"
(Levítico 20:14).
"El que toque un
cadáver y no se purifique debe ser eliminado de Israel" (Números
19:11-13).
"Saca al
blasfemo del campamento y que muera apedreado" (Levítico 24:13-16).
"Los que adoren
a otros dioses o al sol, la luna o todo el ejército del cielo, morirán
lapidados" (Deuteronomio 17:2-5).
"Todo hombre o
mujer que llame a los espíritus o practique la adivinación morirá
apedreado" (Levítico 20:27).
"A los
hechiceros no los dejaréis con vida" (Éxodo 22:17).
"Si un profeta
pretende hablar en mi nombre sin que yo se lo haya mandado, o si habla
en nombre de otros dioses, morirá" (Deuteronomio 18:20).
"Al que ofrezca
sacrificios a otros dioses fuera de Yavé lo mataréis" (Éxodo 22:19).
"Si un hombre
yace con su hermana hija de su padre o de su madre y ve su desnudez y
ella la de él, serán exterminados en presencia de todo el pueblo"
(Levítico 20:17).
"Si un hombre
yace con una mujer durante su menstruación y descubre su desnudez, ambos
serán borrados de en medio de su pueblo" (Levítico 20:18).
"Si alguno
comete adulterio con la mujer de su prójimo, morirán los dos, el
adúltero y la adúltera" (Levítico 20:10).
"Si se sorprende
a un hombre acostado con una mujer casada, ambos morirán" (Deuteronomio
22:22).
"Si alguno yace
con la mujer de su padre, morirán los dos" (Levítico 20:11).
"Si un hombre
yace con su nuera, los dos morirán" (Levítico 20:12).
"Si la hija de
un sacerdote se prostituye, será quemada viva" (Levítico 21:9).
"El que le pegue
a su padre o a su madre morirá" (Éxodo 21:15).
"El que maldiga
a su padre o a su madre morirá" (Éxodo 21:17 y Levítico 20, 9).
"El que no
obedezca al sacerdote ni al juez morirá" (Deuteronomio 17:12).
"Ningún varón
que tenga un defecto presentará las ofrendas, ya sea ciego o cojo,
desfigurado o desproporcionado, enano o bisojo, sarnoso o tiñoso, o
jorobado, o con un pie o una mano quebrados o con los testículos
aplastados" (Levítico 21:18).
"Si compras un
esclavo hebreo, te servirá seis años" (Éxodo 21:2).
"Si un
hombre vende a su hija como esclava, ésta no recuperará su libertad como
cualquier esclavo" (Éxodo 21:7).
"Si un hombre
hiere a su esclavo o a su esclava con un palo y los mata, será reo de
crimen. Pero si sobreviven uno o dos días no se le culpará porque le
pertenecían" (Éxodo 21: 20).
"Si un hombre
hiere a su esclavo en un ojo dejándolo tuerto, le dará la libertad a
cambio del ojo que le sacó" (Éxodo 21:26).
"No le
devolverás a su amo el esclavo que haya huido y se haya acogido a ti. Se
quedará contigo en tu casa" (Deuteronomio 23:15,16).
"Si una muchacha
virgen está prometida a un hombre y otro se la encuentra en la ciudad y
se acuesta con ella, entonces los sacaréis a ambos a la puerta de la
ciudad y los apedrearéis hasta que mueran: la joven porque no pidió
ayuda, y el hombre porque deshonró a la mujer de su prójimo"
(Deuteronomio 22:23, 24).
Nota.- Para profundizar en estas u otras
cuestiones análogas muestro la obra de mi eximio paisano
Josep Ferrater i
Mora,
"Diccionario de Filosofía", obra aún incomparable pese a los muchos años
transcurridos desde su primera publicación.
Hobbes
El hombre
un lobo
para el hombre
Transmutación de todos los valores
(
Nietzsche)
:
predicamos una imposible moral judeo-cristiana-socialista-comunista, pero
vivimos de acuerdo con la única moral posible, la Ley de la
Jungla. Porque la primera es una utopía, absurda por impracticable,
por ser contraria a las leyes de la vida, tal como nos enseña la
Biología. Y esta impracticabilidad causa frustración y sentimiento
de culpa
( I)
en todos los que hemos fracasado al intentar practicarla. Como
ocurriría con una moral contraria a la ley de la gravedad
Yo
(I)
La
imposibilidad de cumplir fielmente una moral que existe desde hace dos mil
años, unos preceptos morales que creemos que las demás personas son capaces
de cumplir sinceramente, nos induce a pensar que si a nosotros nos resulta
imposible es por alguna corrupción insuperable en el fondo más íntimo de
nuestra persona. Por lo que nos refugiamos en la hipocresía, la mentira, el
engaño, para que las demás personas no adviertan esta corrupción y no nos
aparten o desprecien.
Como temía el rey con
los tres hombres burladores que "fizieron vn paño· en
" Libro de los
enxiemplos del conde Lucanor et de Patronio", obra del Infante Don Juan
Manuel (1282-1349)